viernes, 11 de abril de 2014

23 de abril, cuentos en la Biblioteca...


Milagros Carrasco Sanz, nuestra contadora de cuentos, nos ha mandado este cartel tan bonito, para anunciarnos que el 23 de abril, Día del Libro, estará con nosotros en la Biblioteca contando cuentos a los niños de Urda. Estará de 10:00 a 13:00 horas, y pasarán por la biblio los niños de 1º, 2º, 3º, 4º, 5º y 6º de Primaria, pero, bueno, esto ya lo hemos hablado con los profes!

¡Feliz Día del Libro y buenas lecturas siempre!

jueves, 10 de abril de 2014

María Luisa González Ruiz, para saber más...

En el Salón de Actos de la Casa de la Cultura el 24 de abril, a las 7 de la tarde, se presenta el libro La sopladora de hojas.
María Luisa González Ruiz, Urda (Toledo), 1973
Para conocer más a nuestra paisana, que se inicia en el mundo de la literatura, os dejamos la reseña que aparece sobre ella en La sopladora de hojas, su primer libro publicado.
"Tras vivir algunos años en el campo fue a la escuela de Brazatortas (Ciudad Real). De regreso a Urda continúa sus estudios y, desde entonces, reside en esta localidad.
Su pasión por la escritura y la lectura le viene desde su infancia, perteneciendo al Club de Lectura de la Biblioteca de su localidad.
Cuenta con numerosos premios literarios. Ha publicado narraciones, cuentos y poemas en diferentes periódicos y revistas, como ABC, Hermes y Tendencias Toledo".
¡Os esperamos!


miércoles, 9 de abril de 2014

Almudena María Puebla, para saber más...

En nuestra Biblioteca el 21 de abril, a las 6 de la tarde. Encuentro con el Club de Lectura en torno a su libro de poemas Páginas sueltas de un libro de amor.

Almudena María Puebla
Para conocer más a la escritora os dejamos una pequeña reseña literaria hecha en primera persona:
" Nací en La Puebla de Montalbán (Toledo).
Escribo desde niña, con tan solo 10 años compuse mis primeros poemas y cuentos infantiles. Desde hace muchos años he compaginado mi vida entre la docencia y la escritura. He visitado más de una treintena de colegios. He participado en mesas redondas, cuenta cuentos, conferencias y encuentros poéticos. He colaborado en revistas literarias, programas de radio y televisión. He puesto voz a diferentes anuncios publicitarios de radio. He sido columnista del diario La Tribuna durante los años 2002-2005. He dirigido talleres de lectura y escritura para adultos y niños.

Tengo seis libros publicadosLA PEQUEÑA ESTRELLA”, Everest. LOS POEMAS DEL TIOVIVO”, Azacanes. “MAS ALLÁ DEL AMOR” Publicado por el Ayuntamiento de la Puebla de Montalbán. “ME GUSTAN LAS ESTRELLAS” Publicado también por el Ayuntamiento de la Puebla de Montalbán. “MI GATO SE HA SUBIDO”, Cuarto Centenario. Un libro bilingüe escrito en español e inglés del que también soy autora de la traducción y las ilustraciones. Y “PÁGINAS SUELTAS DE UN LIBRO DE AMOR”, Ledoria.
Mi libro LA PEQUEÑA ESTRELLA. Fue recomendado por el departamento de educación del estado de California, Estados Unidos como uno de los mejores libros escritos en lengua hispana en el año 1991. Así como por las Bibliotecas Publicas de Houston, Chicago y Springville.
Este libro también está incluido en el estudio sobre literatura infantil y juvenil Hispano-americana de Agapito Cepeda Uriegas.
En los últimos años no solo me he dedicado a la escritura, sino que ilustro mis libros. Consiguiendo unir las palabras con el color, el color con la palabras".
¡Estáis todos invitados!

lunes, 7 de abril de 2014

Manifiesto en defensa de las Bibliotecas Públicas de Castilla-La Mancha




No puede haber Biblioteca sin bibliotecario. Alzamos la voz los bibliotecarios municipales que sufrimos jornadas insuficientes, precarias y con un altísimo porcentaje de medias jornadas laborales o inferiores. En la mayoría de los municipios existe un solo bibliotecario, generalmente personal laboral con categoría profesional de auxiliar de Biblioteca. Bibliotecarios de facto pero con sueldos y categoría profesional mucho más bajos que su ejercicio profesional real, o simplemente abiertas sin personal bibliotecario, atendidas por ejemplo por el alguacil local. 42 han sido cerradas ya en nuestra región, mientras que otros muchos bibliotecarios son presionados con amenaza de cierre, de despidos, con la precarización de sus condiciones de trabajo, contraviniendo la propia ley de bibliotecas.
No se puede hacer biblioteca sin un apoyo institucional traducido en los recursos fundamentales para desarrollar nuestra función, apoyo que es esencial en el buen funcionamiento de este servicio público. Sin embargo, y en paralelo a las draconianas medidas que sufren las Bibliotecas Públicas del Estado, que el gobierno regional gestiona en las capitales de Castilla-La Mancha, tanto en recursos económicos e infraestructuras como en personal, las bibliotecas municipales llevamos tres años en el más absoluto desamparo sin recibir un euro, se argumenta que no hay dinero y que el que hay ha de dedicarse a otras necesidades más acuciantes. No es de extrañar que se nos toree con argumentos sin datos reales. Está claro cuáles son las prioridades para este gobierno. Para ellos somos un gasto, casi un lujo insostenible, inútil por improductivo. No somos rentables, pero ¿Hemos de serlo? ¿Rentabilidad económica? Efectivamente no es esa la nuestra, somos un servicio público y somos altamente productivos en democratizar la cultura a través de la lectura y muchas otras actividades en aquellos lugares donde la redistribución de la democracia va paralela al ínfimo número de votantes. Por ejemplo, nos encargamos que a los niños con menos recursos de nuestras poblaciones no les falten los libros de lectura obligatoria, y no gratuitos, para sus escuelas e institutos. Y por supuesto “no generamos puestos de trabajo”, para eso están los cementerios nucleares en zonas igualmente despobladas.
La cultura, ese peligroso licor guardado en las barricas de los monasterios, que se convierte en subversión destilada por doquier a través de los libros; licor que provoca un brillo especial de libertad en los ojos. Pero aun siendo redistribuidores de cultura democrática, no brillamos tanto como otros colectivos hermanos, actores de cine o teatro por ejemplo, que están pasando por lo mismo que nosotros. No somos un colectivo fuerte, si la gente se queda sin bibliotecas en pueblos que se van deshabitando lentamente, ¿A quién le va a importar? No vamos a poder presionar como lo han hecho con enorme coraje los trabajadores de la recogida de basura en Madrid. No vamos a brillar como la falta intolerable de medios en los hospitales públicos, ni la emigración de nuestros científicos o nuestros jóvenes.